Licenciados españoles emigrantes, con billete de ida

Los españoles que hacen las maletas para buscarse la vida en otros países cada vez lo hacen más preparados. Muchos tienen un máster y a pocos les falta la carrera universitaria. Además, la mitad de los que se marchan lo hace para no volver, al menos en los próximos cinco años.
 

La mayoría de los titulados que abandona el país lo hace tras recibir una oferta de trabajo en el extranjero donde valoran su formación su predisposición y su motivación

 

Un reciente estudio realizado por el Instituto Elcano, en colaboración con otros centros de investigación europeos, ratifica la tesis: desde 2007, nueve de cada diez emigrantes se van con una carrera universitaria en la maleta.


La mayoría de los titulados españoles que abandona el país lo hace tras recibir una oferta de trabajo, práctica cada vez más habitual, ya que en el extranjero se valoran su «formación, predisposición y motivación», como ha señalado el experto Francisco J. Vanaclocha, catedrático de Ciencia Política y director del Instituto de Política y Gobernanza (IPOLGOB) de la Universidad Carlos III de Madrid.

La totalidad del informe aún no ha sido divulgada, aunque el Real Instituto Elcano, encargado de realizar la encuesta a 1.182 emigrantes españoles, también ha avanzado otros datos de las respuestas españolas, como que un 33% de estos emigrantes poseían ya un trabajo en España pero que, sin embargo, por su bajo salario o por no poseer posibilidades de mejorar profesionalmente, decidieron probar mejor suerte en el extranjero.

Destinos

Asimismo, la investigadora ha manifestado que la mayoría de los emigrantes son hombres menores de 45 años, que los destinos preferidos son Alemania y Reino Unido y que la carrera más solicitada por las empresas en Europa es ingeniería, seguida por economía y dirección de empresas.

Dentro de este perfil encaja perfectamente Juan Carlos, un joven ingeniero madrileño de 27 años que hace tres meses encontró su trabajo ideal en Edimburgo, Reino Unido, y no dudó en hacer las maletas y marcharse de España.

Juan Carlos se considera a sí mismo «la excepción», y es que, según revela el estudio, un 25% de los emigrantes se va al extranjero sin ninguna oferta de trabajo. «Yo he venido desde España con un trabajo para trabajar de lo mío, mientras que muchos otros vienen a buscarse la vida de lo que pueden».

Expertos y emigrantes coinciden: la realidad es que los jóvenes españoles han perdido la fe en que su país pueda ofrecerles un futuro prometedor. Y lo que más preocupa es que más de la mitad de estos jóvenes no tiene pensado volver a España en el corto plazo y un 22% ni siquiera se plantea regresar al país.

«Ojalá pudiese volver a España en uno o dos años, pero yo no voy a volver para trabajar en una empresa con peor calidad y cobrando menos», afirma rotundamente Juan Carlos.

20minutos.es