Cómo escribir la carta de presentación perfecta para acompañar tu currículum

La carta de presentación es el texto que envías a la empresa en la que aspiras trabajar. Es una herramienta más para presentar oficialmente la candidatura para un puesto, que se usa para captar la atención de quienes intervienen en el proceso de selección.

Para que cumpla ese objetivo de captar el interés, la carta de presentación tiene que estar muy bien redactada, y hablamos tanto de contenido como de orden y disposición. El diseño debe ser sobrio, pero claro y atractivo.

Consejos para redactar una buena carta de presentación

Genera muchas inseguridades eso de redactar una carta de presentación: ¿Estará bien? ¿Resultará convincente? ¿La leerán? No todo el mundo está acostumbrado a redactar escritos formales, así que las preguntas son frecuentes. Nunca estaremos seguros de si la han leído o no, pero sí está en nuestra mano hacerla bien.

  1. Procura que no sea demasiado general

Entendemos que, en muchísimos casos, para conseguir un trabajo decente hay que presentar muchas candidaturas, y variar los documentos que se presentan en cada una resulta farragoso. No hace falta que se trata de algo muy específico, pero sí conviene revisar el escrito en cada ocasión. Más vale seleccionar un grupo reducido de empresas a las que enviar documentos bien cuidados que hacer envíos masivos sin supervisar los detalles.

Hay webs, como cartasdepresentacion.net, que disponen modelos, ejemplos de cartas de presentación que pueden ser de mucha utilidad, y que se pueden descargar en diversos formatos. Lo que debe servir es el diseño y la disposición de elementos, pero es recomendable no copiar ni total ni parcialmente el texto, por identificados que nos sintamos con él.

Una carta estándar no llamará la atención de los responsables de la selección, y eso es precisamente de lo que se trata.

  1. Responde a la oferta

Tiene que ver con lo anterior. Si la carta de presentación se envía como respuesta a una oferta de empleo, es preciso leerla bien y concebir una respuesta acorde, que trasladará a la empresa tu verdadero interés. Verá que te has molestado en algo tan básico como saber qué piden y has destacado las cualidades y trayectoria que crees que pueden ser de utilidad para el puesto. Y le facilitarás la tarea si le cuentas qué cualidades te hacen ser la persona indicada para el puesto.

Lo ideal sería interesarse por la historia y valores de la empresa, y mencionarlas en la carta de presentación para que la empresa vea que estás motivado. Hay muchos candidatos que ven la tarea demasiado tediosa cuando tienen que enviar varios currículum al día, y cuando muchas empresas ni siquiera se molestan en contestar. Al menos, se debería hacer para aquellos puestos que resulten bastante atractivos para el candidato.

  1. Ni muy formal ni informal

No cabe el lenguaje coloquial en la carta de presentación, pero tampoco uno tan formal que resulte rebuscado. Te tienes que sentir representado en tu carta, saber que las podrías haber escrito tú aunque te hayas basado en un modelo. Ten en cuenta que, si todo va bien, te harán una entrevista personal en la que comprobarán cómo te expresas realmente.

No es lo mismo escribir “he tenido la oportunidad de adquirir experiencia en diferentes establecimientos, a lo largo de mi trayectoria profesional” que escribir “trabajar en tiendas del sector me ha permitido ganar experiencia”, por ejemplo. La segunda frase es correcta y puede que te sientas más cómodo con ella. No te olvides de mostrar tu disponibilidad para una entrevista personal, si lo consideran conveniente.

  1. La forma es tan importante como el contenido

Nada bueno dirán de un candidato las faltas de ortografías. Es preciso que compruebes bien que no hay ningún error y, si no estás seguro, pedirle ayuda a alguien. No uses frases redundantes que añadan ruido informativo a tu carta, ve al grano, sé honesto y no conviertas la carta en un alegato sobre ti mismo. Es decir, presenta tus cualidades sin echarte flores, y sin abusar del “yo” ni del “personalmente”, porque eso resultará egocéntrico.

En cuanto a la extensión, no debe ocuparte más de una carilla, y ten en cuenta que en la parte superior debes poner tus datos y los de la empresa (revisa algunos ejemplos). Con unos tres o cuatro párrafos será suficiente, junto al saludo y la despedida.

El currículum es lo más importante

La carta de presentación puede ayudarte a sumar puntos y terminar de convencer pero, siendo realistas, la inmensa mayoría de las empresas consideran la experiencia y la formación, y terminan de decidirse en una entrevista personal.

No olvides cuidar también el diseño y contenido del CV. Consulta esta selección de formatos para curriculum, para poder crear con un programa básico como Word. Tómate el tiempo necesario porque este documento sí que te servirá para muchas otras ofertas de empleo, si te ves forzado a presentar bastantes candidaturas.

Si te mueves en varios sectores de actividad, recuerda adaptar cada CV para destacar aquello que crees que van a considerar útil en cada caso.