Cómo mejorar la velocidad de Internet en casa

Ya estés trabajando desde casa, viendo una serie en  Netflix o haciendo streaming en Twitch, Internet no puede nunca suficientemente rápido. Mejorar la velocidad de Internet en casa puede ser muy sencillo.

Muchas conexiones a Internet tienen una gran velocidad contratada (100, 300 o incluso 600 Mbps), pero te lo juegas todo en la conexión final desde tu router hasta tus dispositivos. Eliminar las zonas de mala cobertura y de velocidades inferiores depende en gran medida de tí. Para ayudarte a conseguirlo, aquí hay algunas formas de solucionar problemas y, con suerte, mejorar la calidad del Wi-Fi dentro y fuera de casa.

Primer paso: mide tu velocidad

Nunca sabrás si has conseguido mejorar tu velocidad de Internet si no sabes desde donde partías. Por eso es muy importante hacer un test de velocidad para conocer la velocidad base con la que empezamos. Para hacer este test es muy importante que lo hagas en el sitio donde vayas a usar tus dispositivos, y que te asegures de que no están haciendo consumo de datos en ese momento. Es deseable también realizar varias mediciones, para poder hacer una media y evitar posibles fluctuaciones.

Recoloca tu router

¿Ese router en un armario? No es buena idea. Las paredes, los armarios e incluso las estanterías pueden amortiguar la señal de Wi-Fi. Cambiar de lugar el router puede marcar una diferencia real en las velocidades que obtiene y hasta dónde pueden llegar sus transmisiones inalámbricas. El lugar perfecto dependerá de tu hogar, pero trata de no esconder tu router en una esquina, debajo de un armario o dentro de un cajón; cuanto más central y libre de obstáculos esté, mejor.

Es posible que debas cambiar la gestión de tu cableado para colocar tu router en un lugar mejor, pero valdrá la pena el esfuerzo. El objetivo es que tus dispositivos principales (consolas, ordenadores portátiles, etc.) estén lo más cerca posible de tu router. Los dispositivos que no necesitan tanto ancho de banda, como los termostatos inteligentes, no tienen por qué ser una prioridad en términos de proximidad física.

Usa un cable

A veces olvidamos que los cables todavía existen.  Para los dispositivos que necesitan el Internet más rápido posible (una consola de juegos o un PC de escritorio, por ejemplo), a menudo vale la pena el esfuerzo de conectar un cable. El router suele tener un puñado de puertos Ethernet de sobra, por lo que todo lo que necesita es un cable. Las conexiones por cable a tu router suelen ser preferibles a una inalámbrica, ya que pueden ser más rápidas y más estables. La gran desventaja es que limita dónde pueden estar tus dispositivos y que no todos los dispositivos admiten la conexión por cable.

Cambiar el canal o la banda

La señal Wi-Fi se divide en canales. Tu router utiliza un canal Wi-Fi particular para comunicarse con los dispositivos de su hogar. Si tus vecinos usan el mismo canal Wi-Fi, entonces todo puede congestionarse rápidamente. Cambiar de canal puede resolver este problema.

Cada router maneja esto de manera diferente. Consulte la documentación o busque las instrucciones on line si no estás seguro, pero deberías poder encontrar la opción en algún lugar de la configuración del dispositivo.

La mayoría de los routers ahora usan tecnología de doble banda, transmitiendo en las frecuencias de 2,4 GHz y 5 GHz. Si la configuración de tu router lo permite, es posible que puedas priorizar uno u otro para ciertos dispositivos: la banda de 5 GHz te brindará una conexión a Internet más rápida, aunque tiene un alcance más corto que 2.4 GHz. Sugerimos dejar ambas frecuencias habilitadas, ya que los dispositivos más antiguos a menudo solo funcionan en 2,4 GHz.

Desconecta dispositivos no utilizados

Tener docenas de cosas accediendo al Wi-Fi a la vez puede ser problemático. Conecta todo lo que puedas por Ethernet y desconecte todo lo que hayas conectado pero que no necesite (como esa tetera «inteligente» que nunca llegó a funcionar). Asegúrate de que solo las cosas que necesitan Internet tengan Internet.

Los buenos routers ofrecen controles para priorizar un dispositivo o servicio en particular. Es una forma práctica de asegurarse de que tus juegos nunca se vean interrumpidos por alguien que esté viendo videos en Facebook.

Revisa tu PC

Este consejo es específico para los ordenadores: si Internet en tu PC o portátil es constantemente lento pero otros dispositivos parecen estar bien, abre el Administrador de tareas o el Monitor de actividad y comprueba qué programas se están ejecutando en segundo plano. Ciertos programas podrían estar configurados para que se actualicen automáticamente y no es necesario. Si siempre se actualizan en segundo plano, esa podría ser la causa de la lentitud de Internet.


Conseguir una buena velocidad de Internet muchas veces no requiere un desembolso económico adicional, sino simplemente revisar la situación actual y buscar posibles mejoras.