Salario emocional: el dinero no lo es todo

Pensar que la compensación económica por realizar un determinado trabajo es suficiente, es un gran error. Especialmente, dentro del sector tecnológico, en el cuál hay una gran demanda y movimiento constante de profesionales, y es muy complicado dar con el candidato ideal, incluso cuando el salario se encuentra entre los más altos del mercado.
Es necesario jugar con otra serie de variables, para conseguir atraer y retener a los mejores profesionales dentro de nuestra organización, como el salario emocional.

El salario emocional es clave para fidelizar y retener talento dentro de nuestra organización. Motiva e implica a los empleados, consiguiendo un buen clima laboral, basándose en beneficios o retribuciones no dinerarias. El salario emocional no sólo está pensado para grandes organizaciones, en las que pueden disponer de grandes fiestas de empresa o contar con un futbolín en la sala común.

Te mostramos ejemplos  de salario emocional que se pueden aplicar en cualquier organización:

Horario flexible.

Es necesario saber gestionar de forma eficiente las horas que pasa un trabajador en  puesto su trabajo, cumplir un horario no es sinónimo de productividad. No nos referimos a trabajar menos horas, si no a saber optimizar el tiempo correctamente.

Teletrabajo, o trabajo a distancia.

Este término está siendo muy utilizado, porque la mayoría de los trabajos se pueden realizar de forma online. Además es altamente apreciado por los trabajadores ya que les permite una buena conciliación de la vida familiar.

Actividades con familia.

Organizar concursos de fotografías, dibujos de los hijos de los trabajadores, o visitas de la familia a la empresa, son elementos cada vez más utilizados por las organizaciones como elemento fidelizador de toda la familia.

Beneficios sociales.

Como por ejemplo, seguro médico, planes de pensiones, ayudas para la educación de los hijos o  dietas de transporte y/o comida.

Repartir dividendos.

Será más apreciado por los trabajadores, y especialmente más recordado, si en el caso de que la empresa quiera repartir los beneficios con sus trabajadores, lo haga en forma no dineraria, por ejemplo con una comida de empresa, o alguna actividad en común al aire libre, que además fomente el trabajo en equipo.

Cestas de navidad.

Es una tradición que se lleva celebrando en España desde mediados del siglo XX, aunque es cierto que hace unos años decayó por la crisis económica. Se suele entregar con la paga extra de navidad, y hay una gran variedad de modelos con precios para todo tipo de organizaciones.

Reconocimiento personal.

Es lo más sencillo de hacer y en muchas ocasiones lo que más cuesta. A todo el mundo nos gusta que nos digan cuando hacemos algo bien, y recibir palabras agradables. Sólo son palabras, pero te garantizamos que en el 99% de los casos genera una gran satisfacción, y por supuesto es gratis!

 

Aunque la época navideña es clave para demostrar a tus empleados lo contento que estás con ellos y con su trabajo, no olvides que estas son acciones que se deben aplicar a lo largo de todo el año.